Se duerme mejor entre Memory Foam y sueños
aprender durmiendo aunque no lo creas

¿Es posible aprender durmiendo? Aunque no lo creas, lo es.

Si eres sonámbulo, puedes levantarte en medio de la noche, tomar ese libro de matemáticas, hacer un par de ecuaciones en la mini pizarra ¡Y voilá! Estás listo para el examen del día siguiente. Pero… ¿Y si no eres sonámbulo? No te preocupes, porque en realidad, aprender durmiendo no funciona así.

Aprender mientras estamos dormidos es muy distinto a aprender mientras estamos despiertos. Sobre todo, porque al dormir, en nuestro cerebro todo se relaciona con los sonidos. Es decir, el cerebro trabaja a partir de uno de los cinco sentidos. ¿Interesante no es así?

Entérate de todo, aquí abajo:

Lo que sucede al dormir antes de aprender.

Lo que sucede al dormir antes de aprender.

Tienes una presentación en la universidad, o quizá un proyecto nuevo por lanzar en tu empresa, o hacer tu prueba TOEFL. Estás muy nervioso, pero también cansado. Te has preparado durante mucho tiempo, y solo necesitas aprender un bloque más.

Lo común, y lo que hacen la mayoría de las personas, es quedarse despiertas toda la noche y forzar al cerebro a adquirir más y más información. Pero eso no siempre funciona. En situaciones así, lo mejor es apagar las pantallas, cerrar los libros, la computadora y poner la cabeza sobre la almohada.

¿Qué sucede si duermes antes de aprender?

Cuando dormimos, estamos inconscientes. Pero nuestro cuerpo, y en especial nuestro cerebro, sigue trabajando ¡A toda máquina!

Sucede que nuestro cerebro pasa por cinco fases:

➔ Vigilia.

➔ Preparatoria.

➔ Sueño profundo.

➔ Sueños.

➔ Rem.

¡No lo hemos inventado nosotros! Es una teoría de William C. Dement y Nathaniel Kleitman que desde 1957 hasta el día de hoy, sigue vigente.

Cada fase juega un papel fundamental para el aprendizaje. Se genera actividad eléctrica en el cerebro, lo que los científicos llaman patrones de ondas. Son ondas rápidas o lentas que permiten que se hagan conexiones entre la información absorbida, los recuerdos, las experiencias… Justo lo que necesitamos para aprender.

Por supuesto, cuando hay algún desorden en el sueño, como: dificultad para conciliar el sueño, dormir muy pocas horas, dormir muchas horas o manifestar conductas extrañas mientras se duerme… Hay problemas para aprender. Así que debes prestar mucha atención a cómo duermes, así sabrás si estás rindiendo bien o no.

Pero ¿Y dormir después de aprender?

Resulta igual de efectivo. Además, es liberador porque ¿A quién no le ha pasado que después de unas vacaciones, cuando se suele descansar mucho, los conocimientos están intactos al regresar a cierta rutina de estudio o trabajo? Para hacerlo más simple, ¿No sientes que después de una buena siesta, comprendes todo con más claridad?

Pero ¿Y dormir después de aprender?

Dormir después de aprender, es un proceso más importante de lo que imaginas. En ese proceso:

➔ Tu memoria mejora.

➔ Analizas o filtras toda la información.

➔ Retienes lo que consideras importante y olvidas lo que no.

Y no solo hay beneficios relacionados al aprendizaje. Al dormir, físicamente también:

➔ Sanas mientras duermes si estás enfermo o herido.

➔ Liberas hormonas: sexuales, metabólicas o de desarrollo. 

➔ Todos tus sistemas reposan, especialmente el sistema circulatorio.

¿Qué quieres aprender?

¿Qué quieres aprender?

Es muy importante que tengas un objetivo, una meta. Tal vez, quieres aprender a hacer videojuegos, cocinar, hablar un nuevo idioma o tocar un instrumento. Pero es importante que sepas qué quieres aprender.

¿Ya lo identificaste? ¡Ahora intenta esto!

Mapa mental:

Haz un mapa mental y en las estructuras principales, incluye una actividad que te gusta. Por ejemplo: Si se trata de aprender una técnica de cocina, la actividad que tal vez puedes incluir sea: elegir los colores que te gustaría llevar en tu filipina. De esa manera, comprometes tus procesos motores y agudizas tu memoria. Incluye la actividad que te gusta, cada vez que realices tu mapa mental. Hacer esto te puede ayudar con el recuerdo.

Escribe y repite:

Escribe el núcleo de la información, procura que sea un concepto sólido. Repítelo tantas veces, hasta que alguien lo diga junto a ti porque está cansado de oírlo. Vas a tener suerte, se quedará bien guardado en tu memoria a largo plazo. Tu cerebro es un maestro de la asociación, así que escribir y repetir ¡Funciona perfecto!

Memoriza:

Crea tu propio programa de memorización. Háblate, es muy importante que te digas por qué estás absorbiendo determinada información. A medida que lo hagas, será parte de ti y de tu personalidad. De hecho, esto implica que tu amígdala cerebral y otras regiones se activen, vas a saber qué descartar y qué conservar.

Aprender escuchando:

No olvides lo más importante, aprender durmiendo. ¿Cómo? Escuchando: podcast, canciones, audiolibros. Al final, tu cerebro especialmente trabajará con el sonido mientras estás dormido Ya lo dijimos, ¿no?

Algo falta ¿Verdad? ¡Son nuestros colchones, sábanas y almohadas! Te servirán para ver un maratón del Señor de los Anillos, pero también para aprender. Ahora que ya conoces todo sobre aprender durmiendo, lo único que hace falta es que contactes a nuestro equipo de Luuna. ¡Espera por ti!

Dormir bien y llegar hasta la fase REM es clave para cuidar nuestra mente, cuerpo, salud y nuestra capacidad para reaccionar de manera más efectiva a los estímulos del día a día.

Hay muchas razones para tener un buen descanso y varias maneras para lograrlo.

Bienvenidos a REM, el lugar donde están nuestros sueños más profundos.